Pero no se trata solo de comer la fruta cruda. Aquí tienes tres recetas sencillas para incorporarla a tu rutina nocturna.
Receta 1: Ciruelas al horno con canela (el plato más reconfortante)
Ingredientes: 2 ciruelas maduras, 1 pizca de canela en polvo, 1 cucharadita de miel (opcional).
Preparación: Lava y corta las ciruelas por la mitad, retirando el hueso. Colócalas en una bandeja pequeña con la piel hacia abajo, espolvorea con canela y añade un chorrito de miel. Hornea a 180 °C durante 12 minutos. ¡Listo para una cena caliente!
Receta 2: Agua de ciruela fermentada (para el estreñimiento)
Ingredientes: 3 ciruelas deshidratadas (sin azúcar añadido), 1 taza de agua tibia hervida.
Preparación: Por la noche, coloca las ciruelas en un vaso con el agua y tápalo. Déjalas reposar de 4 a 5 horas a temperatura ambiente. Antes de acostarte, come las ciruelas hidratadas y bebe el agua resultante. Es suave pero efectivo.