EL TESORO ROJO
Cuando hablamos de cuidar nuestros niveles de colesterol, solemos pensar en medicamentos o dietas restrictivas. Sin embargo, la naturaleza nos ofrece ingredientes sencillos y poderosos. El jugo de tomate es uno de ellos. Diversos estudios han demostrado que su consumo regular ayuda a reducir el colesterol "malo" (LDL), gracias a compuestos como el licopeno, las vitaminas C y E y los fitoesteroles, que inhiben la absorción de grasas en el intestino y protegen las arterias de la oxidación.
Pero no basta con exprimir un tomate y beber su jugo. Para potenciar sus efectos y facilitar su digestión, he creado dos recetas fáciles y efectivas.
Receta 1: Jugo depurativo clásico
Ingredientes: 3 tomates maduros (preferiblemente orgánicos), 1 ramita de apio, el jugo de ½ limón y una pizca de cúrcuma. Preparación: Lavar bien los tomates y cortarlos en cuartos. Licuarlos junto con el apio picado y medio vaso de agua fría. Si prefiere una textura más fina, corte la pulpa (aunque recomiendo reservarla para obtener más fibra). Añada el limón y la cúrcuma, y remueva. Beba inmediatamente.
Recent Articles
Está es la vitamina que falta en tu cuerpo cuando te duelen las piernas y los huesos. Te doy la vitamina por un simple OK 👇 RECETA EN EL PRIMER COMENTARIO 💬
El perejil: un remedio sencillo que nuestras abuelas usaban para sanar…
4 frutos secos que DAÑAN tu cerebro - y 4 frutos secos que lo PROTEGEN de la Demencia