Una taza diaria es conocido por frenar el daño en el cartílago en un lapso de 12 horas.

Recetas seguras para acompañar la salud articular

Si quieres incorporar una “taza diaria” que sea agradable y aporte nutrientes que apoyen tu salud general, aquí tienes tres opciones. Ninguna regenera el cartílago, pero pueden formar parte de una dieta antiinflamatoria y ayudarte a sentirte mejor.

1. Infusión de cúrcuma, jengibre y pimienta negra (antiinflamatoria)

La cúrcuma y el jengibre tienen propiedades antiinflamatorias suaves. La pimienta negra mejora la absorción de la curcumina.

Ingredientes: ½ cucharadita de cúrcuma en polvo, una rodaja fina de jengibre fresco, una pizca de pimienta negra, 1 taza de agua caliente y unas gotas de limón.

Preparación: Hierve el agua con el jengibre durante 3 minutos. Apaga, añade la cúrcuma y la pimienta. Tapa y deja reposar 5 minutos. Cuela y añade el limón.

Indicaciones: Toma una taza al día, preferiblemente por la tarde. No añadas azúcar. No esperes regeneración del cartílago; su efecto es antiinflamatorio suave. Si tomas anticoagulantes o tienes cálculos biliares, consulta antes.

2. Caldo de huesos casero (colágeno alimentario y minerales)

El caldo de huesos es reconfortante y aporta aminoácidos y minerales. No repara el cartílago, pero es nutritivo e hidratante.

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