Short link: https://short.pageviewpro.com/D9ysrT
Tres recetas caseras para una piel más suave
Estas preparaciones están pensadas para aportar comodidad e hidratación superficial. No eliminan arrugas ni sustituyen los productos dermatológicos.
1. Mascarilla suave de avena y agua
Ingredientes:
Una cucharada de avena finamente molida.
Una o dos cucharadas de agua potable.
Preparación: mezcla la avena con el agua hasta formar una pasta blanda, sin grumos ásperos.
Indicaciones de uso: con el rostro limpio, aplica una capa fina evitando los ojos, los labios y cualquier zona irritada. Déjala actuar entre cinco y diez minutos sin frotar. Enjuaga con agua tibia y seca dando pequeños toques con una toalla limpia.
Puedes probarla ocasionalmente si tu piel la tolera. No la utilices como exfoliante ni la apliques sobre heridas, eccema activo o piel recién sometida a tratamientos dermatológicos.
2. Mascarilla de avena y yogur natural
Ingredientes:
Una cucharada de avena finamente molida.
Una cucharada de yogur natural sin azúcar ni saborizantes.
Preparación: mezcla ambos ingredientes hasta obtener una consistencia cremosa. Prepara solamente la cantidad que vayas a utilizar.
Indicaciones de uso: aplica una capa delgada durante cinco minutos y enjuaga cuidadosamente. Si sientes ardor, picazón o enrojecimiento, retírala de inmediato. El yogur no es un tratamiento antiedad probado y su acidez puede resultar irritante en algunas pieles sensibles.