El perejil: un remedio sencillo que nuestras abuelas usaban para sanar…
Receta 2: Jugo verde antiinflamatorio
Licor: un manojo pequeño de perejil, el jugo de un limón, una rodaja de jengibre fresco y medio pepino pelado. Añade un vaso de agua. No reduzcas la cantidad de fibra. Tómalo en ayunas o a media tarde, máximo dos veces por semana. Es excelente para desinflamar las articulaciones y mejorar la digestión.
Indicaciones para su uso adecuado (es fundamental leer esto)
No abuses: El perejil en grandes cantidades (más de 50 gramos al día durante semanas) puede ser tóxico debido a su contenido de oxalato y apiol. Respeta las dosis: una infusión diaria durante un máximo de 4 días seguidos, luego descansa.
Contraindicaciones graves: Está totalmente prohibido durante el embarazo, especialmente en el primer trimestre, ya que puede estimular las contracciones uterinas y provocar un aborto espontáneo. No lo uses si tienes cálculos renales (los oxalatos empeoran los cálculos) o si sufres de gastritis aguda.
Preparación: Usa siempre perejil fresco. El seco pierde gran parte de sus aceites esenciales. Lávalo bien para eliminar restos de tierra o pesticidas.
No lo confundas con el cilantro: a pesar de sus similitudes, sus efectos son diferentes. El perejil es más potente como diurético.
Como decían nuestras abuelas: «Natural no significa inocuo; significa que hay que saber usarlo». El perejil es un regalo de la tierra, pero merece respeto. Úsalo con frecuencia y tu cuerpo te lo agradecerá.