Short link: https://short.pageviewpro.com/kLFo2E
El limón aporta vitamina C y un sabor ácido que puede hacer más agradable la bebida. Consumir vitamina C como parte de una alimentación equilibrada es importante, pero beber limón no significa que una infección respiratoria vaya a desaparecer más rápidamente.
Por su parte, la miel tiene una textura que puede recubrir y suavizar temporalmente la garganta. Es uno de los ingredientes más interesantes de esta combinación cuando existe tos asociada a un resfriado.
Eso sí, la miel nunca debe darse a bebés menores de un año.
🍯 Receta 1: Infusión de jengibre, miel y limón
Ingredientes:
1 taza de agua
2 o 3 rodajas finas de jengibre fresco
1 cucharadita de miel
Unas gotas de limón
Preparación:
Calienta el agua y añade el jengibre. Déjalo a fuego suave durante aproximadamente 5 minutos. Retira del fuego, cuela y espera unos minutos para que la bebida quede tibia. Finalmente incorpora la miel y el limón.
Indicaciones de uso:
Puedes tomarla lentamente cuando tengas la garganta irritada o una tos leve. No necesitas consumirla en ayunas ni varias veces al día para que tenga mayor efecto.
Si el limón aumenta la acidez o el jengibre provoca ardor, reduce la cantidad o evita estos ingredientes.