ESTO LO USABA MI ABUELA.
Dormir bien es mucho más que cerrar los ojos durante varias horas. Mientras descansamos, el organismo realiza diferentes procesos relacionados con la recuperación física, la memoria, el estado de ánimo y la energía que necesitaremos al día siguiente. Sin embargo, las preocupaciones, el estrés, los horarios cambiantes y el uso excesivo de dispositivos electrónicos pueden hacer que conciliar el sueño resulte complicado.
Crear un pequeño ritual nocturno puede ser una forma agradable de preparar el cuerpo y la mente para descansar. Las infusiones de manzanilla, melisa, lavanda o valeriana forman parte de las tradiciones de muchas familias y pueden disfrutarse como bebidas calientes dentro de una rutina relajante. No deben considerarse medicamentos ni soluciones milagrosas, especialmente cuando existe insomnio frecuente.
Receta 1: Infusión de manzanilla y melisa
Ingredientes:
1 taza de agua
1 cucharadita de flores de manzanilla
1 cucharadita de hojas de melisa
Preparación:
Calienta el agua hasta que esté a punto de hervir. Retírala del fuego, incorpora las plantas y tapa la taza. Deja reposar entre 5 y 10 minutos y cuela antes de beber.
Uso adecuado:
Tómala aproximadamente 30 minutos antes de acostarte. Puedes consumirla sin azúcar o añadir una pequeña cantidad de miel si lo deseas.
Receta 2: Leche tibia con canela y vainilla
Ingredientes:
1 taza de leche o bebida vegetal
¼ de cucharadita de canela
Unas gotas de vainilla
Preparación:
Calienta la leche a fuego bajo sin dejar que hierva. Añade la canela y la vainilla, mezcla bien y deja enfriar ligeramente.
Uso adecuado:
Bébela lentamente por la noche, especialmente cuando quieras sustituir bebidas con cafeína por una alternativa reconfortante.