Ingredientes:
2 tallos de apio.
1 taza de piña.
1 vaso de agua.
Hojas de menta al gusto.
Preparación:
Licúa todos los ingredientes hasta obtener una mezcla homogénea.
Cómo consumirlo: Beber por la mañana o después de realizar actividad física. No es necesario colarlo para conservar la fibra.
Receta 3: Crema ligera de apio
Ingredientes:
4 tallos de apio.
1 papa pequeña.
½ cebolla.
2 tazas de caldo de verduras bajo en sodio.
Pimienta y perejil al gusto.
Preparación:
Hierve todos los ingredientes hasta que estén tiernos y luego licúalos hasta obtener una crema suave.
Cómo consumirla: Disfrútala caliente durante la cena dos o tres veces por semana como una opción ligera y nutritiva.
Indicaciones para su uso adecuado
Consumir entre uno y dos tallos de apio al día suele ser suficiente dentro de una alimentación equilibrada.
Lavar muy bien los tallos antes de comerlos para eliminar residuos de tierra o pesticidas.
Preferir consumirlo fresco para conservar mejor sus nutrientes.
Evitar considerarlo un tratamiento para enfermedades o un sustituto de los medicamentos.
Si presentas enfermedad renal, alergia al apio, embarazo de alto riesgo o utilizas anticoagulantes, consulta con tu médico antes de incrementar su consumo de forma habitual.