¿Por qué empeoran los cólicos nocturnos después de los 55 años?
Con el tiempo, el cuerpo absorbe el magnesio con menos eficacia. Además, algunos medicamentos comunes (diuréticos para la presión arterial o antiácidos) pueden aumentar su eliminación a través de la orina. Esto hace que los músculos sean más propensos a las contracciones involuntarias.
Un estudio publicado en The American Journal of Clinical Nutrition indica que una deficiencia leve de magnesio está relacionada con una mayor rigidez muscular. Aumentar la ingesta de magnesio a través de la dieta es un método suave y bien tolerado.
Las 5 mejores fuentes de magnesio fáciles de incorporar
Aquí tienes una lista de los alimentos más concentrados, fáciles de encontrar y versátiles:
1. Semillas de calabaza: el rey indiscutible.
Una pequeña porción de 30 g (aproximadamente 2 cucharadas) aporta entre 150 y 170 mg de magnesio , lo que representa una gran parte de sus necesidades diarias.
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Consejo: Tuéstalas ligeramente en una sartén seca. Espolvoréalas sobre tu yogur, ensaladas o sopas.
2. Frijoles negros: un alimento nutritivo y reconfortante.
Una taza cocinada (aprox. 170 g) aporta más de 120 mg de magnesio , además de fibra que estabiliza el azúcar en sangre durante la noche.
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Consejo: Ideal para sopas o como guarnición en la cena.
3. Espinacas: la verdura que relaja los músculos.
Una taza cocinada aporta entre 80 y 157 mg de magnesio, dependiendo de la preparación.
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Consejo: Se camuflan fácilmente en huevos revueltos, sopas o batidos.
4. Almendras: El tentempié práctico
Aproximadamente 23 almendras aportan 80 mg de magnesio , además de grasas saludables que calman el sistema nervioso.
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Consejo: Ten a mano un tarrito con este producto cerca de tu sillón para la tarde.