Le llaman el asesino de bacterias.

699376386 1437841121478357 5232057027608748458 n

Indicaciones para un uso adecuado
Lavado obligatorio: las espinacas crudas pueden estar contaminadas con E. coli o Salmonella (se ha dado en brotes internacionales). Lave hoja por hoja con agua y vinagre o bicarbonato de sodio. Si su sistema inmunitario está debilitado, es mejor cocinarlas al vapor.

Oxalatos y cálculos renales: las espinacas son muy ricas en oxalatos. Si tiene antecedentes de cálculos renales (especialmente de oxalato de calcio), evite las espinacas crudas y consúmalas cocidas (el calor reduce los oxalatos hasta en un 40 %). No consuma más de media taza cocida por semana.

No abuses de la fibra: consumir más de 3 tazas de espinacas crudas al día puede causar gases, hinchazón o diarrea debido al exceso de fibra insoluble.

Interacción con anticoagulantes: las espinacas son muy ricas en vitamina K, que ayuda a la coagulación sanguínea. Si tomas warfarina (Coumadin) u otros anticoagulantes, mantén una ingesta constante (no cambies drásticamente la cantidad de espinacas de un día para otro) y consulta a tu médico.

No sustituyas los medicamentos: si tienes una infección bacteriana diagnosticada, toma el antibiótico que te recetaron. Las espinacas son un complemento, no un sustituto.

Señales de mejoría real: después de usar estas recetas durante un mes, deberías notar menos infecciones leves (resfriados, aftas, encías inflamadas) y una mejor digestión. No esperes que elimine las bacterias ya presentes en tu organismo.

Las espinacas son una verdura extraordinaria, pero no son un veneno. Fortalecen las defensas. Úsalas con moderación, combinadas con otros alimentos y con los pies en la tierra. Tu salud te lo agradecerá más que creer en titulares exagerados.

 

Recent Articles

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *