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CIRCULACION PERFECTA
Desde el punto de vista fisiológico, lo que define una circulación “joven” son varios indicadores: la función endotelial, la rigidez arterial, la presión arterial, los lípidos y la viscosidad sanguínea. Estos parámetros sí pueden mejorar con intervenciones en el estilo de vida, y a veces de forma bastante notable.
El ejercicio aeróbico es uno de los métodos más eficaces. Un estudio en personas de mediana edad sedentarias encontró que, tras 8 semanas de entrenamiento aeróbico, la función endotelial (FMD) mejoró 2-3 puntos porcentuales, lo que equivale a “rejuvenecer” los vasos varios años. El ejercicio también reduce la rigidez arterial, con efectos medibles en 12 semanas.
Los cambios en la alimentación son igualmente eficaces. El patrón de dieta mediterránea (rica en aceite de oliva, frutos secos, pescado, verduras y frutas) mejora significativamente la función endotelial y el perfil lipídico en 3 meses. Reducir el azúcar refinado y los ultraprocesados, y aumentar la fibra, también puede reducir la viscosidad sanguínea y los marcadores de inflamación en pocas semanas.
Si sientes que tu circulación mejoró, ¿qué puede estar causándolo?
Si recientemente has estado bebiendo agua de limón con ajo, café con cúrcuma, jugos verdes u otros “remedios para destapar arterias”, y al mismo tiempo sientes que tu circulación mejoró, lo que realmente está actuando es probablemente el conjunto de otros cambios que hiciste al mismo tiempo: