Cuando una esponja se desgasta y parece haber cumplido su ciclo útil, el instinto común es tirarla. Sin embargo, esas esponjas que ya no sirven para lavar platos tienen un uso valioso en el jardín.
Flora y fauna
En lugar de desecharlas, puedes reutilizarlas de manera sostenible, dándoles una segunda oportunidad que beneficiará a tus plantas y al medio ambiente.
Ecologíay entorno
Colocar trozos de estas esponjas en el fondo de las macetas crea un sistema de reserva de excepcional. Este material poroso absorbe el exceso de humedad durante el riego y lo retiene.