6. Pasta de ajo y orégano para espolvorear
Mezcla 3 dientes de ajo con 2 cucharadas de orégano seco y una pizca de sal. Añade suficiente aceite de oliva para formar una pasta. Úsala para untar en pan, como base para pizzas o para condimentar carnes y pescados.
Indicaciones para un uso adecuado y seguro
Dosis recomendada: Para la infusión, no excedas una taza al día durante más de 5 días consecutivos. Para el aceite, usa un máximo de 1 o 2 cucharadas al día.
Momento clave: La infusión es más efectiva por la noche, ya que favorece el descanso y la recuperación. La sopa o el aceite se pueden consumir con las comidas principales.
Precauciones importantes: El ajo en dosis altas puede irritar el estómago, especialmente en personas con gastritis o úlceras. El orégano, por su parte, está contraindicado en mujeres embarazadas, ya que puede estimular las contracciones uterinas.
Interacciones medicamentosas: Si está tomando anticoagulantes o medicamentos para la presión arterial, consulte a su médico antes de consumir ajo en cantidades terapéuticas.
Escuche a su cuerpo: Si nota acidez, ardor de estómago o malestar estomacal, reduzca la dosis o suspenda su consumo temporalmente.
Uso tópico: Si usa el aceite sobre la piel, dilúyalo con un aceite portador (como el de coco o almendras) y realice una prueba de sensibilidad previamente.
Almacenamiento: Conserve las preparaciones en frascos de vidrio herméticos, protegidos de la luz y el calor. La miel de ajo y orégano se conserva hasta 2 meses en el refrigerador.
Un último consejo
El ajo y