Momento: Perfecto como merienda ligera para recargar energÃas.
Receta 3: Infusión de apio y jengibre (para las noches)
Ingredientes: 2 tallos de apio, 1 trozo de jengibre (1 cm), el jugo de 1/2 limón, 1 taza de agua caliente (no hirviendo).
Preparación: Licúa el apio con un poco de agua frÃa, cuela para obtener el jugo. Calienta ligeramente, añade el jengibre rallado y el limón. Bebe tibio.
Momento: Antes de acostarte, para una digestión tranquila.
Indicaciones para un uso adecuado
Frecuencia recomendada: De 3 a 4 veces por semana. No es necesario consumirlo a diario.
El ayuno es clave: Tomarlo en ayunas permite una mejor absorción de sus minerales y electrolitos.
No lo cueles: La fibra del apio es valiosa para la salud intestinal. Licúa y bebe con todo.
Precauciones especiales:
Presión arterial baja: Si tienes hipotensión, consúmelo con moderación, ya que su efecto diurético puede bajar aún más la presión.
Medicación diurética: Si estás tomando fármacos para la presión o diuréticos, consulta a tu médico antes de incorporarlo.
Cálculos renales: El apio contiene oxalatos. Si eres propenso a piedras en el riñón, modera su consumo.
Escucha a tu cuerpo: Si notas mareos o molestias digestivas, reduce la cantidad o la frecuencia.
El apio es un regalo de la naturaleza, pero como todo regalo, debe usarse con sabidurÃa. No esperes milagros, pero sà pequeños cambios que, con el tiempo, pueden marcar una gran diferencia en cómo te sientes.