Recomendaciones para un uso efectivo:
Diversifique su consumo de frutas: Alterne entre cítricos, kiwis, guayabas y frutas rojas como fresas y moras, que también son ricas en antioxidantes.
Consuma con proteínas: La producción de colágeno requiere aminoácidos que se encuentran en los huevos, el pescado o las legumbres. Acompañe sus frutas con un huevo o un puñado de almendras.
Evite el azúcar añadido: El exceso de azúcar genera glicación, un proceso que daña las fibras de colágeno existentes, así que consuma frutas enteras, no jugos procesados.
Proteja solar: La radiación UV destruye el colágeno de la piel, incluyendo el de las rodillas. Use protector solar también en las piernas.
La constancia es clave: Los efectos no son inmediatos. Incorpore estas frutas a su dieta diaria durante al menos dos meses para notar cambios.
Fortalecer muslos y rodillas no requiere fórmulas mágicas, sino un compromiso diario con lo que comemos. La naturaleza nos ofrece estos coloridos regalos. Simplemente echamos de menos darles el lugar que se merecen en nuestra mesa.