Bicarbonato, de sodio en el rostro: beneficios, rie*sgos y cómo usarlo de forma segura

750615456 1001843722680613 4905908609104454311 n

PIEL SIN ARRUGAS

Abrimos el frasco y ahí está: ese polvo blanco y económico que usamos para hornear o desinfectar verduras. El bicarbonato de sodio ha saltado del ámbito culinario al mundo de la belleza doméstica con una reputación arrolladora. Promete exfoliar, reafirmar y dejar la piel tersa como la porcelana. Pero, ¿es realmente un polvo milagroso o un riesgo disfrazado de remedio? La verdad, como casi siempre, se encuentra en un punto intermedio.

Su principal atractivo reside en su textura granulada y su capacidad para equilibrar temporalmente el pH. Al mezclarse con agua, se convierte en un exfoliante físico que elimina las células muertas y los restos de maquillaje. Para pieles grasas o con tendencia al acné, puede ofrecer un alivio momentáneo, ya que ayuda a secar los poros activos y a reducir la sensación de grasa. Algunos incluso lo usan como mascarilla para atenuar imperfecciones superficiales, ya que se cree que inhibe la producción de tirosinasa, la enzima responsable de la pigmentación.

Sin embargo, aquí viene la advertencia que ningún "influencer" suele mencionar: el bicarbonato de sodio es un alcalino, y nuestra piel es ligeramente ácida (pH de 4.5 a 5.5). Usarlo en exceso o sin diluir rompe esta barrera protectora, dejando el rostro expuesto a bacterias, sequedad extrema y enrojecimiento. El verdadero riesgo no es el producto en sí, sino su uso indebido. Una vez que se daña el manto ácido, la recuperación puede tardar semanas.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *