Preparación: Mezcle las sales y el aceite. Añada al agua de la bañera. Sumérjase 20 minutos antes de acostarse. Este baño elimina toxinas, alivia la pesadez de piernas y prepara el cuerpo para un sueño reparador.
Indicaciones de uso
Cantidad exacta: No más de 3 cristales o una pizca que apenas cubra la uña del maniquí. El exceso de sal eleva la presión arterial y provoca deshidratación.
Contraindicaciones: Las personas hipertensas, con insuficiencia cardíaca o renal deben consultar a un médico antes de consumir sal en exceso. El baño de sal externo es seguro para casi todo el mundo.
Tipo de sal: Nunca utilice sal refinada (sal de mesa blanca). Solo sal integral, sin antiaglomerantes ni yodo añadido.
Momento ideal: El agua con sal se toma 30 minutos antes de acostarse, no inmediatamente después de tumbarse. El baño de sal, una hora antes.
Efecto esperado: Mejora del sueño a partir de la tercera noche, menos calambres, piel más suave y sensación de calma matutina.
Un pequeño cambio con un ingrediente ancestral. La naturaleza es sabia: la sal, bien utilizada, no es la enemiga, sino la aliada de tu descanso. Pruébalo y sentirás la diferencia por dentro y por fuera.