Para asegurarte de que el "cambio en 3 días" no sea solo un espejismo, sigue estas reglas:
Tómalo en ayunas, 15 minutos antes del desayuno. Así, el estómago vacío absorbe mejor los nutrientes y activa el metabolismo.
Nunca lo endulces. Si te resulta demasiado ácido, añade más zanahorias o pepinos, nunca azúcar. El azúcar anula el efecto depurativo.
Una porción al día (un vaso de 250-300 ml). El consumo excesivo puede causar acidez debido al ácido cítrico y málico de los tomates, especialmente si sufres de gastritis.
Escucha a tu cuerpo. Si notas acidez o malestar estomacal, diluye el jugo con más agua o tómalo después de comer algo sólido.
No sustituye una comida. Úsalo como complemento, no como un ayuno extremo.
El verdadero cambio en tres días será una mejora en la digestión y menos hinchazón. Para cambios profundos, necesitas al menos dos semanas. Así que sí, prueba el zumo de tomate, pero con los pies en la tierra y una batidora en la mano.