Indicaciones clave (porque el texto no lo dice todo):
No tomar a diario sin consultar al médico. El neem puede interactuar con medicamentos para la diabetes y la presión. Puede potenciar su efecto y causar hipoglucemia.
Embarazo y lactancia: no usar. El neem puede ser abortivo en dosis altas.
El sabor es muy amargo. No es para todos. Si no lo toleras, usa cápsulas de neem (bajo supervisión profesional).
No es un reemplazo de la medicación. Sigue tomando tus pastillas para la diabetes. El neem es un apoyo, no una cura.
Mi tío sigue tomando su infusión de neem tres veces por semana, pero nunca dejó sus medicamentos. El neem no le quitó la diabetes, pero le quitó los picos de glucosa después de las comidas. Y eso, a los 68 años, es una victoria. La hoja milagrosa no existe, pero la hoja que ayuda, esa sí. Solo hay que usarla con cabeza.