Receta 3: Moringa espolvoreada en las comidas (para los olvidadizos)
Ingredientes: ½ cucharadita de moringa en polvo.
Preparación: No requiere preparación. Solo espolvorear sobre sopas, cremas de verduras, huevos revueltos o guisados suaves.
Uso adecuado: Añadir al final de la cocción, nunca durante la cocción a altas temperaturas porque el calor degrada la vitamina C. Hacerlo a diario. Es la forma más sencilla si no te gustan los batidos.
Indicaciones clave que no pueden faltar:
Paciencia y constancia. Los cambios en la piel y el cabello tardan entre 6 y 8 semanas en notarse. No esperes milagros en tres días.
Hidratación. La moringa sin agua suficiente no sirve de nada. Mínimo 1.5 litros de agua al día.
Consulta médica si tomas medicamentos. La moringa puede potenciar efectos de anticoagulantes o medicamentos para la presión. No es peligrosa, pero hay que ajustar dosis.
Elegir polvo de calidad. Que sea orgánico, de hoja molida (no de tallo) y sin aditivos. El color debe ser verde intenso, no amarillo o marrón.
Al final, la belleza después de los 60 no es cuestión de cremas caras ni procedimientos invasivos. Es cuestión de darle al cuerpo lo que necesita para que él solo se repare. Mi abuela lo descubrió con un polvo verde que cabe en una cucharadita. Ahora tú también puedes probarlo. Tu piel, tu cabello y tus articulaciones te lo van a agradecer dentro de un par de meses.