UN TESORO NATURAL
Seguro que has oído hablar de la hoja de laurel como una bendición divina para el insomnio, la hiperglucemia, la hipertensión y la grasa en sangre. Y aunque la expresión es popular, la ciencia respalda varios de estos usos tradicionales. El laurel (Laurus nobilis) contiene compuestos como flavonoides, eugenol y cineol, que poseen propiedades digestivas, antiinflamatorias y ligeramente hipoglucemiantes. Sin embargo, no es una medicina milagrosa: bien usada, ayuda; mal usada, puede irritar o intoxicar.
¿Qué beneficios reales tiene?
Insomnio: su suave aroma tiene un ligero efecto sedante.
Glucemia: algunos estudios demuestran que mejora la sensibilidad a la insulina.
Hipertensión: efecto diurético y vasodilatador moderado.
Grasas (colesterol/triglicéridos): ayuda a reducirlas ligeramente.
Pero para los ojos: no sustituye los tratamientos médicos. Consulta siempre con tu especialista.
Recetas sencillas y seguras
1. Infusión relajante (para el insomnio y la presión arterial)
3 hojas de laurel secas (también se pueden usar frescas, pero solo la mitad)
1 taza de agua
Preparación: Hierva el agua, apague el fuego, añada las hojas y tape. Deje reposar de 5 a 7 minutos. Deje enfriar y beba tibia una hora antes de acostarse. No añada edulcorantes si tiene niveles altos de azúcar en la sangre.
2. Infusión para ayudar a controlar la glucosa y las grasas