Indicaciones para un uso correcto y seguro:
Contagio de salmonela: La yema cruda presenta un pequeño riesgo bacteriano. Las personas mayores, embarazadas o con defensas bajas deben usar huevo pasteurizado o cocinar la yema hasta que espese sin llegar a endurecerse (a 65 °C durante 2 minutos).
No sustituye ni trata las gafas: Consumir este producto no corrige la miopía, las cataratas avanzadas ni el glaucoma. Ayuda a nutrir la retina y a prevenir el deterioro relacionado con la edad, pero si ya tiene un problema ocular diagnosticado, siga las indicaciones de su oftalmólogo.
Frecuencia: Basta con tomarlo 3 noches a la semana. No es necesario tomarlo a diario. El exceso de vitamina A (aunque es raro) puede ser tóxico para el hígado si se consume en forma de suplementos, pero con los alimentos es difícil intoxicarse.
Paciencia: Notará una mejoría en la adaptación a la oscuridad y la fatiga visual después de varias semanas, no de dos días.
Consulta si tomas medicamentos: Si usas anticoagulantes (warfarina, Syntrom), la vitamina K de la yema de huevo podría interferir. Habla con tu médico.
El médico japonés nos dejó una lección: la naturaleza, bien combinada y con constancia, es un tesoro para nuestros ojos. Pruébalo y dale a tus ojos un respiro nocturno.