No beban agua sola, agreguen este mineral para una circulación perfecta Para seguir recibiendo mis recetas, solo debes decir algo… Gracias
Los beneficios no tardan en sentirse. Quienes padecen de pies y manos frías notan cómo el calor regresa a las extremidades. Quienes sufren calambres nocturnos o piernas inquietas descubren que esas molestias desaparecen. La sangre fluye mejor, llega a los tejidos más alejados y el oxígeno alimenta cada célula. Incluso la hinchazón de tobillos, esa que tantos dan por inevitable, comienza a ceder.
Por supuesto, no se trata de exagerar. Un exceso de magnesio puede causar molestias digestivas. La dosis recomendada ronda los 300-400 mg al día para un adulto, repartida en varios vasos. Elige un magnesio de alta absorción, como el citrato o el glicinato, y evita el óxido de magnesio, que apenas se asimila.
La próxima vez que sirvas un vaso de agua fresca, recuerda: la hidratación es el vehículo, pero el magnesio es el motor. No bebas agua sola. Dale a tu cuerpo ese pequeño extra que convierte cada sorbo en un latido más ligero. Tu circulación, y tus piernas, te lo agradecerán con cada paso.