Le llaman el asesino de bacterias..
200 ml de agua de coco
Licuar todos los ingredientes y dejar al bebé en ayunas. El jengibre y el limón potencian la acción antibacteriana.
2. Salteado rápido con ajo y cúrcuma
2 tazas de espinacas
2 dientes de ajo picados
1 cucharadita de cúrcuma en polvo
Aceite de oliva virgen
Sofría el ajo hasta que esté dorado, añada las espinacas y la cúrcuma. Cocine solo 2 minutos (el calor excesivo destruye los compuestos activos). Sirva como acompañamiento de legumbres o pescado.
Indicaciones para un uso adecuado
Sin hierbas: Hervir durante mucho tiempo anula gran parte de las defensas naturales. Se recomienda cocinar al vapor, saltear rápidamente o consumir crudo.
Lavar con bicarbonato de sodio: Un minuto en agua con una cucharadita de bicarbonato de sodio elimina las bacterias externas sin dañar las beneficiosas.
Consumir con regularidad: Para notar un efecto preventivo, incorpore espinacas al menos cuatro veces por semana. No sirve de nada consumirlas de forma ocasional.
Contraindicación: Si tiene tendencia a los cálculos renales (oxalatos), consulte a su médico. El calor reduce los oxalatos, por lo que en ese caso es mejor consumirlas cocidas.
Las espinacas no tienen un olor fuerte ni desagradable, pero día tras día, en su plato, actúan como un aliado silencioso contra las bacterias que amenazan su equilibrio interno. ¿La receta más sencilla? Un puñado en su tortilla matutina. Ahí empieza todo.