No la consuma sola durante los ayunos. Nunca haga un "ayuno de guayaba" ni use el batido como sustituto de una comida completa. Siempre acompáñela con proteínas (yogur, huevos, pollo) o grasas saludables (frutas deshidratadas, aguacate) para ralentizar aún más su absorción.
Consulte a su endocrinólogo o nutricionista. Si tiene diabetes, cualquier cambio en su dieta debe ser monitoreado. Lo que funciona para otros puede no funcionar para usted.
Incluida la cáscara. La mayor parte de la fibra de la guayaba se encuentra en su cáscara. Consuma la guayaba entera, bien lavada. La fibra ayuda a ralentizar la liberación de azúcares.
Señales de alerta. Si después de comer guayaba tiene mucha sed, orina mucho, se siente débil o mareado, es posible que su glucosa haya aumentado (en lugar de disminuir). Mídase y actúe según las instrucciones de su médico.
Reflexión final
La guayaba es una fruta maravillosa, rica en vitamina C, licopeno y fibra. Sí, puede ayudar a mantener estables los niveles de glucosa si se consume fresca. Pero jamás, bajo ninguna circunstancia, se diga que «reduce el azúcar más rápido que la insulina». Este tipo de afirmaciones son perjudiciales. Si le interesa controlar su diabetes, consulte a un profesional y utilice la guayaba como una herramienta más, nunca como un sustituto.