Está es la vitamina que falta en tu cuerpo cuando te duelen las piernas y los huesos. Para seguir recibiendo mis recetas, solo debes decir algo… Gracias
El problema se agrava porque la vitamina D no se encuentra fácilmente en los alimentos comunes. Está presente en pescados grasos como el salmón y la caballa, en las yemas de huevo y en el hígado, pero las cantidades suelen ser insuficientes. La principal fuente es la exposición solar directa, algo que cada vez evitamos más por temor al cáncer de piel o por vivir en ciudades con poca luz.
La solución es simple, pero requiere constancia. Pide a tu médico un análisis de sangre para medir tus niveles de 25-hidroxivitamina D. Si están por debajo de 30 ng/ml, necesitas suplementarte. La dosis habitual para adultos con deficiencia oscila entre 800 y 2000 UI diarias, siempre bajo supervisión profesional. En unas pocas semanas, ese dolor sordo y constante en piernas y huesos comienza a desvanecerse.