Consume alimentos ricos en antioxidantes como verduras de hoja verde y frutas coloridas.
Mantente hidratado durante todo el día para reducir la sequedad ocular.
Aplica la regla 20-20-20: cada 20 minutos frente a pantallas, mira algo a 6 metros de distancia durante 20 segundos para aliviar fatiga visual.
Usa gafas de sol con protección UV cuando estés al aire libre.
Realiza chequeos oculares regulares con un profesional de la vista.
Crear un hábito nocturno sencillo, como una infusión rica en ingredientes naturales, no es una solución mágica, pero sí una forma accesible de apoyar la comodidad de tus ojos y fomentar un descanso reparador. Cuando lo combinas con otros hábitos diarios saludables, puedes contribuir a mantener tu bienestar visual a medida que envejeces.