Si los huevos tienen un anillo verde alrededor de la yema, significa que... ver más
Pero tranquilo: es una reacción natural, sin riesgos para la salud. El sabor se mantiene intacto; solo se resiente la apariencia. Y si te gustan los huevos perfectamente amarillos, hay un método infalible para evitar este contratiempo culinario.
El método infalible para unos huevos duros perfectos:
empieza siempre con agua fría.
Coloca los huevos en una cacerola y cúbrelos con 3 a 5 cm de agua fría. Este truco evita el choque térmico y las cáscaras agrietadas.
Calentar a fuego medio
. Calentar el agua suavemente hasta que hierva. En cuanto las burbujas suban de forma visible, apagar el fuego.
Dejar reposar, sin que siga hirviendo.
Tapar la olla y dejar que los huevos se beneficien del calor suave:
9 minutos para obtener una yema ligeramente cremosa.