En cuanto al color número 4, es muy oscuro. Puede aportar un toque sofisticado, pero corre el riesgo de oscurecer la cocina, sobre todo si la habitación no es muy grande o no está bien iluminada.
Por todas estas razones, creo que el color número 3 es la mejor opción. Es natural, equilibrado y combina a la perfección con el azul de los muebles, creando un ambiente cómodo y armonioso en la cocina.