Personas propensas a sufrir cálculos renales (el okra contiene oxalatos).
Personas con digestión sensible o síndrome del intestino irritable.
Personas que toman anticoagulantes o medicamentos para la diabetes (el okra puede interactuar).
Es aconsejable consultar con un profesional de la salud antes de aumentar significativamente su consumo.
Sencilla, asequible y fácilmente disponible, la okra nos recuerda que los alimentos cotidianos pueden mejorar nuestra salud. Como parte de una dieta equilibrada, aporta bienestar, nutrientes y bienestar con cada bocado.