Cacahuetes o anacardos ¿cuál elegimos?

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Sus desventajas. Tenga cuidado con la versión salada (que se encuentra en grandes cantidades en los supermercados) debido a su alto contenido en sal. Con un alto contenido calórico y graso, el cacahuete debe consumirse con moderación. Es un tipo de cacahuete, por lo que puede ser un alérgeno.

 

La mejor manera de disfrutarlo. Se disfruta mejor crudo, sin sal y con cáscara (tener que abrirlo reduce su consumo). Es mejor evitar picarlo frente a una pantalla, ya que podría resultar difícil parar. La mantequilla de cacahuete (no confundir con el puré de cacahuete) también es una buena manera de combatir el hambre a media mañana, untada en una rebanada de pan integral.

 

*Fuente: Estudio de cohorte de los Países Bajos.

Los beneficios de los anacardos

Sus beneficios nutricionales. Más rico en magnesio que el cacahuete (aproximadamente 250 mg por 100 g, o el 60 % de la CDR), el anacardo ayuda a prevenir la fatiga y el estrés. Contiene zinc, que desempeña un papel importante en el fortalecimiento del sistema inmunitario y la protección contra el envejecimiento celular. Al igual que el aceite de colza, la caballa o el aceite de nuez, los anacardos ayudan a mantener un sistema nervioso sano y a prevenir enfermedades cardiovasculares.

 

Sus beneficios para la salud. Gracias a su contenido de aceite y fósforo, esta semilla oleaginosa fortalece los dientes y elimina parcialmente las bacterias que causan caries. También puede ayudar a reducir la presión arterial. «Un punto importante si tenemos en cuenta que entre el 50 y el 60 % de las personas mayores padecen hipertensión», señala la nutricionista.

 

Sus debilidades. Los anacardos contienen significativamente menos vitamina E, proteínas y fibra que los cacahuetes. También contienen oleorresinas, que tienen un alto potencial alergénico.

 

La mejor manera de disfrutarlos es consumiendo solos, sin sal y con piel para obtener más fibra. Evita las versiones mezcladas con aceite de palma o sirope. No los comas crudos, ya que contienen urushiol, una sustancia química potencialmente mortal. Lo ideal es comerlos por la mañana con muesli o yogur, o como merienda con fruta. Limítate a un máximo de 30 g al día.

 

Nuestro veredicto

¡Empate! Estos dos snacks tienen valores nutricionales más o menos similares, lo cual los nutricionistas consideran bastante interesante. Pueden ser fácilmente una buena alternativa a una bolsa de patatas fritas, que son mucho menos saludables, para un refrigerio rápido.

 

Gracias a Boris Hansel, profesor de nutrición, endocrinólogo y coordinador de la cadena de salud en la Universidad de París.

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