Receta 3: Baño de romero para la circulación (relajante profundo)
Ingredientes: Un buen puñado de romero fresco (o 5 bolsitas de té de romero).
Preparación: Preparar una infusión concentrada (hervir el romero durante 15 minutos en 2 litros de agua) y colar. Vierta el aceite en la bañera con agua tibia (no caliente).
Modo de empleo: Remoje durante 15 minutos. Este baño reactiva la circulación de las piernas cansadas y alivia el estrés acumulado. Ideal para antes de acostarse.
Indicaciones para un uso adecuado (NO IGNORAR):
Embarazo y lactancia: Prohibido. El romero en dosis altas puede estimular las contracciones. Consulte siempre a su médico.
Hipertensos: El romero puede elevar la presión arterial. Si toma medicamentos para la tensión, no lo consuma en infusión. Úselo solo tópicamente y con precaución.
Piel sensible: Realice siempre una prueba en el antebrazo antes de aplicar cualquier preparación. El romero esencial es potente y puede causar enrojecimiento.
Consumo interno moderado: No tome más de una taza al día y no lo use durante más de 3 semanas seguidas. El cuerpo necesita descansar.
Niños menores de 6 años: Evitar el consumo doméstico. Para uso externo, diluya el aceite en una mayor cantidad de base.
El romero es un aliado extraordinario, pero no es una poción milagrosa. Es medicina vegetal y, como tal, merece respeto. Úsala con sensatez, escucha a tu cuerpo y, si notas algo extraño, detente y consulta. La naturaleza es sabia, pero no inofensiva. Ahora sí, ve a tu cocina y prepara un remedio con ese ramo, con criterio.