Indicaciones para un uso adecuado y responsable:
Frecuencia de la infusión: Tome una taza después del almuerzo y otra después de la cena, sin exceder las 3 tazas al día. Si está en tratamiento para la diabetes, consulte primero a su médico, ya que puede potenciar el efecto de la insulina.
Precaución con la cataplasma: Aplique siempre sobre piel intacta (no sobre heridas abiertas profundas). El látex de las hojas frescas puede irritar a algunas personas; por lo tanto, si es la primera vez que la usa, pruebe la pasta en una pequeña zona del antebrazo y espere 24 horas para descartar alergias.
Recolección y conservación: Recoja las hojas por la mañana, cuando el rocío se haya secado. Si no las usa frescas, puede secarlas a la sombra y guardarlas en un frasco de vidrio; así se conservarán durante varios meses.
Contraindicaciones: No se recomienda su consumo durante el embarazo o la lactancia sin supervisión médica. No apto para niños menores de 6 años.
La hoja de higuera nos recuerda que la naturaleza siempre esconde más de lo que aparenta. Usarla con respeto y conocimiento es la clave para convertir esta humilde verdura en un verdadero bálsamo corporal.