Como complemento, puedes preparar una infusión combinada utilizando una rodaja pequeña de jengibre y una bolsita de té verde. Una vez lista, añade unas gotas de limón para obtener una bebida refrescante. Esta preparación puede disfrutarse una o dos veces por semana como parte de una dieta variada.
Es importante recordar que estas infusiones no sustituyen una alimentación rica en proteínas, frutas, verduras, legumbres y cereales integrales, ni reemplazan el ejercicio de fuerza, las caminatas o las revisiones médicas periódicas. Utilizadas con moderación y dentro de un estilo de vida saludable, pueden convertirse en una forma agradable de mantenerse hidratado y cuidar el bienestar general durante el envejecimiento.