Cómo se usan estas hojas en hábitos sencillos de bienestar despierta curiosidad.
Hábito 3: Aceite de laurel casero (para masajes en músculos doloridos)
Receta: Llene un frasco pequeño con hojas de laurel secas y troceadas. Cubra con aceite de oliva virgen extra. Selle y deje macerar en un lugar oscuro durante 15 días, removiendo cada dos días. Conserve.
Uso: Masajee con este aceite las zonas con dolor muscular o artrítico (rodillas, manos, zona lumbar). No aplicar sobre heridas abiertas.
Indicaciones para un uso adecuado y seguro
Dosis máxima en infusión: No tome más de 3 hojas al día. El exceso de laurel puede irritar el estómago o causar somnolencia excesiva.
Contraindicaciones absolutas: Mujeres embarazadas o en período de lactancia, personas con enfermedades renales o hepáticas graves y personas que toman sedantes o anticoagulantes sin supervisión médica.
Precaución: El aceite de laurel es solo para uso externo. No ingerir.
Calidad: Utilice laurel de jardín o de un herbolario de confianza. El laurel de supermercado a veces está viejo y ha perdido sus propiedades.
Frecuencia: los baños de pies y el aceite se pueden usar a diario durante una crisis. La infusión, un máximo de 5 días seguidos, con un descanso de 2 días.
¿Te pica la curiosidad? Pruébalo ahora. A veces, el bienestar más sencillo es también el más olvidado. Las hojas de laurel han acompañado a nuestras abuelas durante siglos. No es casualidad.