¿O te checas el azúcar y ves 180, 200, 250… y sientes que ya perdiste el control?
Yo vivía así: metformina, enalapril, atorvastatina… y aún así la presión en 160/100 y la glucosa jugando lotería.
Hasta que mi comadre Rosa, de 64 años, me sirvió una taza dorada que olía a campo y Navidad.
“Es sólo romero del patio, cúrcuma del mercado y canela de la despensa, pero te va a cambiar la vida”.
Tomé el primer sorbo con desconfianza.
Al día 12 mi glucosa amaneció en 103, mi presión 128/80… y mis tobillos volvieron a verse como cuando tenía 40.
El problema que 7 de cada 10 mexicanos mayores de 50 cargamos en silencio
Diabetes tipo 2, colesterol por las nubes, hipertensión que no baja ni con dos pastillas, piernas pesadas, hormigueo en los pies, venas que duelen al caminar…
Vamos al doctor y nos aumentan la dosis o nos agregan otra pastilla más.
Y mientras, en el patio crece el romero que tu abuelita usaba para todo.