A todos les encanta la papaya, pero la mayoría de la gente no sabe lo poderosas que son sus semillas. Para seguir recibiendo mis recetas, solo tienes que decir una cosa… ¡Gracias!
El sabor de las semillas es intenso y picante (similar a la pimienta negra o al rábano). Aquí te enseñamos cómo integrarlas de forma deliciosa:
Este batido combina la fibra de la fruta con el poder desintoxicante de las semillas y el limón.
Ingredientes:
1 taza de pulpa de papaya.
1 cucharadita de semillas de papaya frescas (empieza con 1/2 si es tu primera vez).
Jugo de medio limón verde.
200ml de agua de coco o agua pura.
Preparación: Licúa todo a máxima potencia hasta que las semillas se pulvericen. Bebe de inmediato para aprovechar las enzimas activas.
Si prefieres no beberlas, úsalas como condimento. Su toque picante realza cualquier ensalada verde.
Ingredientes:
1 cucharada de semillas de papaya secas y molidas.
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
1 cucharada de vinagre de manzana (con la "madre").
Una pizca de sal marina.
Preparación: Mezcla enérgicamente y rocía sobre tus vegetales. El vinagre de manzana potencia el efecto quemagrasa de las semillas.
Una infusión suave para ayudar al hígado a procesar las grasas mientras duermes.
Ingredientes:
10 a 15 semillas de papaya frescas.
1 taza de agua.
Una rodaja de jengibre fresco.
Preparación: Hierve el agua con el jengibre. Machaca ligeramente las semillas y añádelas al agua hirviendo. Deja reposar por 5 minutos, cuela y bebe tibio.
Si compras una papaya grande, no desperdicies nada. Sigue estos pasos para crear tu propio "suplemento" casero: