Más vale prevenir que curar: los reflejos adecuados
El herpes no es inevitable. Adoptando algunos hábitos diarios sencillos, puedes reducir significativamente la frecuencia de los brotes:
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- Hidrata tus labios con regularidad, especialmente en invierno o después de la exposición al sol.
- Evite compartir cubiertos, vasos o productos de maquillaje durante un brote.
- Duerme lo suficiente y recuerda tomarte un respiro regularmente para reducir el estrés .
- ¡Lleva una dieta variada, rica en frutas y verduras, y llena de vitaminas !
Si prestas un poco más de atención a tu cuerpo, quizás logres despedirte de esos pequeños invitados inesperados.
A veces, cuidarse es tan sencillo como poner una gota de miel en un labio dolorido.