La bendicion del milagroso alpiste...
Ingredientes:

5 cucharadas de semillas de alpiste
1 litro de agua filtrada
Endulzante natural al gusto (miel, stevia, etc.) – opcional
Una pizca de canela o extracto de vainilla – opcional
Preparación paso a paso:
Remojo:
Coloca las semillas en un recipiente con suficiente agua para cubrirlas. Déjalas en remojo durante toda la noche (mínimo 8 horas) para eliminar impurezas e inhibidores enzimáticos.
Lavado:
Al día siguiente, escurre y enjuaga bien las semillas bajo el grifo para eliminar residuos.
Licuado:
Coloca las semillas remojadas en la licuadora, agrega el litro de agua filtrada y licúa por 2 a 3 minutos hasta que la mezcla sea homogénea.
Colado:
Cuela la mezcla usando una bolsa para leches vegetales, tela de algodón o colador de malla fina. Aprieta bien para extraer todo el líquido posible.
Endulzar y aromatizar (opcional):
Puedes añadir miel, stevia o una pizca de vainilla o canela si deseas mejorar el sabor.
Refrigeración:
Guarda la leche en un frasco de vidrio con tapa en el refrigerador. Se conserva bien durante 3 a 4 días.
Gracias a su composición rica en enzimas, proteínas vegetales, antioxidantes y minerales, la leche de alpiste ofrece múltiples beneficios para el organismo:

Es antiinflamatoria, aliviando molestias articulares y musculares.
Actúa como diurético natural, eliminando líquidos retenidos.
Desintoxica el hígado y los riñones, mejorando su función.
Regula el colesterol, reduciendo el LDL (colesterol malo).
Ayuda a controlar el azúcar en sangre, ideal para diabéticos.
Mejora la digestión y combate el estreñimiento.
Favorece la pérdida de peso, acelerando el metabolismo.
Protege las células gracias a su poder antioxidante.
Fortalece el sistema inmunológico, previniendo enfermedades.
Mejora la salud del corazón, al controlar triglicéridos y presión arterial.
Aporta proteínas vegetales de alta calidad.
Contiene enzimas naturales que facilitan la absorción de nutrientes.
Reduce el estrés y la ansiedad de forma natural.