Mejora la circulación sanguínea
Previene enfermedades cardiovasculares
Tiene propiedades antifúngicas y antivirales
Es antioxidante y antiinflamatorio
Para aprovechar al máximo los beneficios del ajo, es importante consumirlo de forma adecuada:
La alicina se activa al machacar o picar el ajo crudo. Lo ideal es:
Triturar 1 o 2 dientes de ajo
Dejarlo reposar durante 10 minutos
Consumirlo directamente o con un poco de miel o pan
Hervir agua y añadir ajo triturado, jengibre y limón
Ideal para resfriados, gripes o infecciones respiratorias
El calor destruye la alicina, por lo que es mejor añadir el ajo al final de la cocción o consumirlo crudo.
Aunque el ajo es seguro para la mayoría de las personas, debe consumirse con moderación:
Puede causar mal aliento o irritación estomacal
No se recomienda en grandes cantidades si estás tomando anticoagulantes
Consulta a tu médico si estás embarazada, en lactancia o con tratamientos médicos
Incluir ajo en tu dieta diaria no solo mejora el sabor de tus comidas, sino que también protege tu salud. El ajo mata hasta 14 tipos de bacterias, fortalece tu sistema inmunológico y actúa como un verdadero antibiótico natural sin efectos secundarios graves.
Empieza hoy mismo a aprovechar el poder del ajo y dale a tu cuerpo la protección natural que merece.