Descubriendo la historia de este tesoro de madera
Cuando la cocina se convirtió en un arte en sí mismo.

También fue un ejercicio de paciencia. Nada de microondas ni básculas electrónicas. Esperamos. Observamos. Probamos. Y volvimos a empezar. Como una forma de meditación práctica, con las manos en la leche y la mente concentrada en el producto final.